Thamy Pogrebinschi

Las innovaciones digitales pueden cambiar la calidad de la participación y la naturaleza de la democracia. Pero ¿cómo? EnglishPortuguês


Este artículo es un extracto de un artículo original publicado en el eBook El ecosistema de la Democracia Abierta y se puede encontrar aquí.

Actualmente, debido al desarrollo de las herramientas de la tecnología de la información y de la comunicación (TIC), se están viendo impactadas fuertemente esferas como la de la ciencia, la educación e incluso la democracia y, pese a que los efectos que se puedan estar ocasionando en este último sean difíciles de medir, los efectos del mundo digital sobre la política y la sociedad son cada vez más evidentes.

Los medios tradicionales de participación política se están volviendo más efectivos, transparentes y eficaces como resultado de la transformación provocada por el acceso generalizado a Internet y a las herramientas digitales.

Se ha demostrado que las redes sociales son el perfecto aliado a la hora de promocionar revueltas democráticas, movilización de masas, concienciación sobre temas de interés o sencillamente convocando grandes aglomeraciones para huelgas, protestas o cualquier otro tipo de reclamación.

No obstante, el hecho de que esta nueva era de democracia digital sea más accesible, más propensa a la construcción colectiva y a la cocreación de soluciones innovadoras, no significa que sean imposibles de manipular o distorsionar.

“Durante las recientes elecciones en Estados Unidos [2016], los ingenieros informáticos afirmaron que las máquinas electrónicas de votación podrían haber sido hackeadas, alterando los resultados en los condados que dependían de ellas”.

Es así como, en este punto, llegan a jugar un papel importante los post-hechos y las post-verdades que, en ocasiones, pueden ser los impulsores de protestas y manifestaciones resultado de una estrategia de manipulación de los medios de comunicación social para provocar, por ejemplo, inestabilidad democrática.

Sin embargo, lo que realmente impacta de manera radical la democracia, no es tanto la revitalización de los medios tradicionales de participación política a causa de las TIC, sino las transformaciones que se están consolidando en relación al funcionamiento de la democracia, el Estado y el modo en que la representación se hace realidad gracias a las innovaciones digitales democráticas.

Publicado en Democracia Abierta (26.04.2018)