Estamos en una era donde los jóvenes lideran activamente causas sociales y se convierten en activistas y defensores de los derechos de su propia comunidad o de los menos favorecidos. Este es el caso de Trabajen Vagos, iniciativa que pretende quitar la investidura a 30 congresistas por faltar, en un mismo periodo, a más de 6 sesiones plenarias.

En el 2018, un grupo de ciudadanos activistas liderado por Catherine Juvinao, periodista e investigadora, se unieron con el fin de investigar quiénes son los congresistas más «vagos» del Congreso de la República de Colombia. Por medio de una investigación que tomó alrededor de seis meses, 5.000 horas y la revisión de 506 gacetas y 35.000 páginas, se generó una lista de 30 congresistas que han faltado a las sesiones plenarias hasta 73 veces sin una excusa válida para ello.

Según la ley quinta de 1992, por la cual se expide el Reglamento del Congreso, el Senado y la Cámara de Representantes de Colombia, un congresista puede faltar hasta 5 veces en un mismo periodo a las sesiones plenarias, si presenta una justificación por cualquiera de estas cinco razones: 1) Caso fortuito; 2) Fuerza mayor; 3) Incapacidad médica transcrita por su EPS, prepagada o avalada por el médico del Senado; 4) Comisión oficial; o 5) Autorización de la mesa directiva Plenaria. Llegado el caso de sobrepasar este límite, la ciudadanía puede interponer una demanda ante el Consejo de Estado y solicitar la pérdida de investidura del congresista en cuestión, lo cual significaría la imposibilidad de acceder a cargos de elección popular de por vida.

Y esto es lo que pretende realizar el grupo de #TrabajenVagos, que ha presentado cinco demandas ante el Consejo de Estado en contra de los cinco congresistas colombianos que más han faltado en los últimos 4 años. Por medio de un vídeo que compartieron en las redes sociales del movimiento el pasado mes de abril, y el cual lleva más de 30.000 visualizaciones, siendo tendencia en Twitter con la etiqueta #TrabajenVagos, se hizo la denuncia ante la opinión pública y un llamado a la ciudadanía para exigir el cumplimiento laboral a los congresistas de Colombia y sentar un precedente para quienes ocupen ese cargo de tan alta responsabilidad.

También, el canal de YouTube La Pulla, del periódico ‘El Espectador’, compartió un vídeo exaltando la labor investigadora del equipo de Trabajen Vagos y poniendo de manifiesto la dificultad que encuentran los ciudadanos para conocer la asistencia o las labores de los congresistas de Colombia.

El movimiento ha tomado tanta fuerza que su representante, Catherine Juvinao, ha estado en los principales medios del país pidiendo a la ciudadanía que se una a su causa, completando un formulario en la página web del movimiento. Además, ha anunciado la alianza con vaki.co, una plataforma digital que busca transformar la manera tradicional de financiación política y que quiere hacerlo con el respaldo de la ciudadanía.

Esta iniciativa demuestra que el activismo político está aumentando. Y no solo eso, también se evidencia que este tipo de activismo tiene en la tecnología y las ciudades un elemento facilitador que ofrece un amplio abanico de oportunidades y réplica. Ante la crisis de las estructuras de poder tradicionales, los movimientos sociales han emergido como la respuesta ciudadana a la falta de legitimidad del sistema. La movilización local puede encontrar réplicas en otras partes del mundo. El ingenio y la capacidad de conectar dota a las multitudes inteligentes y críticas de poder para actuar.

«La denuncia funciona, pero el activismo debe ser capaz de construir alternativas». Los datos demuestran que se puede transformar la movilización en confianza hacia otra política. Ahora, es necesario abrir el espectro para generar visiones conjuntas que permitan cambios verdaderos y profundos.

Publicado en: El Periódico, “Apps” para el ciudadano comprometido por Angélica Cortés Zambrano (28.05.19)