El debate para definir las políticas públicas es una de las herramientas fundamentales para que un gobierno local muestre su capacidad de escucha y participación y, de paso, logre crear la percepción de ser un ayuntamiento abierto a las ideas de todos, desactivando críticas. Sin embargo, es más sencillo decirlo que hacerlo.

Desde hace años, es probable que la única participación ciudadana que se consiga sea a través de la participación de los ciudadanos más activos, que suelen ser aquellos que están más enfadados con la propia Administración. En este sentido, los actos donde se hace una llamada a la ciudadanía a participar se convierten, no en debates, sino en ataques de los ciudadanos y ciudadanas y defensa desde la Administración. Y eso sí es participación ciudadana, pero no una que pueda mejorar demasiado la ciudad, ya que mucha gente queda fuera (incluyendo a quienes les gusta lo que hace el Gobierno de su ciudad y sí les gustaría opinar), sino la participación de los críticos, los más movilizados y aquellos que pueden perder horas de su tiempo acudiendo a uno de estos actos participativos.

RECUPERAR LA PARTICIPACIÓN

No obstante, en el siglo XXI, la Red puede ayudar a «recuperar» esta participación, no a través de foros de Internet —como era hace unos años—, ni siquiera a través de webs participativas, como las muy buenas webs estilo decidim.Barcelona o decide.Madrid, que tan buen resultado están dando y tanta gente «nueva» están permitiendo que opine sobre su ciudad. Hay que ir más allá. Si queremos que la gente participe más —y aumentar la tipología de gente que participa— no solo hay que permitir que la gente tenga webs o lugares físicos donde ir, sino estar disponible donde está la gente. En este sentido, son los móviles los que permiten llegar a la ciudadanía.

Tenemos dos buenos ejemplos en forma de apps que mejoran la capacidad de la ciudadanía para participar. El primero es City Swipe, un Tinder de la participación, donde con un clic se dice si se está de acuerdo o no sobre un tema o propuesta de las calles de nuestra ciudad, y del que ya hablamos desde apps4citizens hace unas semanas. CitySwipe es un ejemplo de cómo la tecnología nos puede ayudar a ahorrar tiempo, en este caso, evitando que los ciudadanos tengan que asistir a largas y tediosas reuniones, a la vez que puede facilitar que se involucren quienes usualmente no participan de estos procesos.

Otro buen ejemplo de aplicación móvil diferente, que llega a un público desde la palma de su mano, es Participare, una app de la start up portuguesa Change Tomorrow, que ha conseguido crear, desde el móvil, una estrategia que consigue que hasta un 15 % de la ciudadanía de ciudades tan dispares como Santiago de Compostela, Lisboa o Glasgow participe dando su opinión en propuestas para el presupuesto participativo de sus ciudades.

Y es que participar no es solo ir a reuniones. Participar debe ser sencillo si se quiere que realmente la ciudadanía se implique. Que lo haga desde su teléfono, desde su casa, su trabajo o la calle, donde quiera y a la hora que quiera, es un buen modo de hacerlo sencillo.

CitySwipe ya forma parte —y Participare pronto lo hará—, de las webapp de nuestra categoría de Activismo social y político en la appteca de apps4citizens, una plataforma que tiene por objetivo promover el uso de las aplicaciones como un instrumento tecnológico al servicio de la ciudadanía, que funciona a través del compromiso social colectivo. Si quieres conocer otras iniciativas y proyectos de tecnología cívica, entra en la web de apps4citizens y sigue nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

Publicado en: El Periódico, ‘Apps’ para el ciudadano comprometido (14.03.2017)