El acceso a la vivienda a un precio razonable es uno de los principales problemas en las grandes ciudades alrededor del mundo. Se trata de una prioridad para los Gobiernos locales que ven cómo se ha convertido en una urgencia para distintos colectivos como, por ejemplo, los jóvenes. Paralelamente a esta situación, otro fenómeno que va en aumento es el envejecimiento de las poblaciones urbanas, lo que se traduce en más y más gente mayor viviendo sola. Las proyecciones apuntan a que en 2030 una de cada tres casas estará ocupada por personas de más de 65 años, con las consiguientes necesidades de servicios adaptados.

Para tratar de dar respuesta a esta doble problemática dos urbanistas de Harvard, Noelle Marcus y Rachel Goor, han ideado Nesterly, una webapp que conecta propietarios con estudiantes que buscan un alquiler más barato a cambio de hacer tareas domésticas. Parece un trato idóneo para las dos partes. Para los usuarios de mayor edad, la aplicación web servirá para buscar inquilinos potenciales en función del tipo de ayuda que pueden necesitar. Para los estudiantes, cuanto más tiempo ofrezcan, menor será la renta que deberán pagar.

Herramientas para todo el proceso

Nesterly ofrece a los usuarios herramientas para seguir todo el proceso. Ayuda a ponerlos en contacto, comunicarse vía chat, negociar los términos del acuerdo, enviar copias firmadas del contrato de arrendamiento, ordenar el pago del alquiler e incluso hacer el seguimiento del cumplimiento de lo acordado. El objetivo es no quedarse en el primer estadio, la conexión entre necesidades, sino estar presentes durante todo el período en el que se alargue la relación entre los usuarios. En esta demo se puede ver cómo su funcionamiento es sencillo y muy intuitivo.

La convivencia entre millennials y personas pertenecientes a la generación de los “baby boomers” se está consolidando como un fenómeno global. En países como Estados Unidos, Holanda o Finlandia, algunos hogares para gente de la tercera edad están experimentando con la combinación de espacios con jóvenes que buscan alojamiento a precios razonables y a los que no les importa destinar un tiempo al voluntariado. No es extraño que estas mismas prácticas hayan llegado a la esfera privada. Como apunta Noelle Marcus: “tareas simples que los estudiantes pueden hacer, como sacar el perro a pasear o bajar la basura, pueden marcar la diferencia en un hogar con personas mayores”.

Nesterly ha ganado distintos premios en lo que va del 2017, como el Global Ideas Challenge del MIT o el Big Apps organizado por la ciudad de Nueva York. El lanzamiento oficial de la aplicación, que funciona a través de la web, se hará este otoño, empezando en Boston, donde la presencia de estudiantes universitarios no ha parado de crecer en los últimos años, a la vez que la vivienda accesible se desplomaba un 20 %. La capital de Massachusetts será una zona de pruebas idónea para una webapp que, parece, presenta los dos ingredientes fundamentales para convertirse en un éxito: detectar un problema real y facilitar una solución tecnológica que ayude en todo el proceso. Ahora solo falta ver la reacción de los usuarios.

Esta webapp ya forma parte de la categoría Economía social y colaborativa en la appteca de apps4citizens, una plataforma que tiene por objetivo promover el uso de las aplicaciones como un instrumento tecnológico al servicio de la ciudadanía, que funciona a través del compromiso social colectivo. Si quieres conocer más sobre el proyecto, entra en la web de apps4citizens y sigue nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

Publicado en: El Periódico, ‘Apps’ para el ciudadano comprometido, por Edgar Rovira (10.08.2017)