Las asociaciones que funcionan como economías grassroot comprenden acciones llevadas a cabo por la comunidad e instrumentalizadas a través del cooperativismo. Además, cuentan con un seguimiento de objetivos y tienen una repercusión relevante para la sociedad. Uno de los debates actuales, sin embargo, se cuestiona sobre si este tipo de iniciativas se pueden clasificar entre lo que conocemos como “economía colaborativa” y realmente causan un impacto social positivo, o si, por lo contrario, la alteran ampliando las desigualdades y provocando una pérdida de derechos de los trabajadores.

A raíz de este debate, y de la mano del colectivo de los riders, conocidos también como los héroes de la precariedad laboral, nace la plataforma colaborativa Mensakas. Sus creadores son ocho ex trabajadores de Deliveroo y Glovo que apelan a un consumo y a un delivery “socialmente responsable”. La iniciativa es de una de las organizaciones de domiciliarios o riders más importantes del país, Riders x Derechos, nacida en Barcelona y que sigue la misma línea de múltiples plataformas similares en Europa; defiende los derechos de estos trabajadores frente a las empresas imperantes del sector por casos como el de los falsos autónomos.

Mensakas se constituyó en abril de 2018 y se está configurando como una cooperativa de pedidos online y entregas a domicilio. Pronto espera conseguir los recursos para el diseño de las apps para iOS y Android, con las cuales busca promover un consumo a domicilio de forma socialmente responsable, respetando todos los eslabones de la cadena de servicio. Mensakas se posiciona como impulso a una economía sostenible y solidaria de verdad, con el compromiso de desplazarse únicamente a través de bicicletas y vehículos eléctricos, y apostar de manera clara por ofrecer opciones veganas.

Estamos ante un proyecto de economía verdaderamente colaborativa y sostenible, que pretende garantizar unas condiciones dignas, como un sueldo fijo de entre 600 y 650€ para los riders y la afiliación a la Seguridad Social, a diferencia de los servicios actuales, en los que ellos cobran su salario en relación a las entregas que hacen. Se ofrecerán contratos de 20h semanales, con un sueldo de 7€ netos a la hora. Además, los trabajadores serán también socios y deberán pagar 1000€ para acceder a la cooperativa. Por el momento, y en la primera fase de la aplicación, estará disponible en varios barrios de Barcelona, como Sants, Gràcia, Eixample y Ciutat Vella, aunque no descartan crecer a otras ciudades como Madrid, Zaragoza, Málaga y Palma.

Actualmente, la iniciativa se nutre a partir de una campaña de micromecenazgo en la plataforma Goteo, donde se pretende llegar a una cifra de entre 16.000 y 32.000 euros. Una de sus metas es conseguir hacer pedidos rentables, ya que una de las críticas de Mensakas hacia las compañías contra las que la lucha es que aceptan pedidos que no lo son y consiguen el margen vendiendo los datos de sus clientes, como dice Oriol Alfambra, uno de los impulsores de Mensakas.

La app de Mensakas, que ofrecerá un delivery justo y sostenible, formará parte de la categoría Economía social y colaborativa de la appteca de apps4citizens, una plataforma que tiene por objetivo promover el uso de las aplicaciones como un instrumento tecnológico al servicio de la ciudadanía, que funciona a través del compromiso social colectivo. Si quieres conocer más sobre el proyecto, entra en la web de apps4citizens y sigue nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

Publicado en: El Periódico, ‘Apps’ para el ciudadano comprometido, por Joaquim Moral (24.08.2018)