Desde la perspectiva de análisis que proponemos en apps4citizens, centrada en la tecnología como instrumento de transformación social y política, identificamos numerosas iniciativas que, una vez evaluadas, dan como resultado distintos grados de cumplimento. Es decir, algunas herramientas fomentan relaciones de intercambio entre iguales (P2P), pero no contemplan —suficientemente— el impacto económico de su actividad en términos de justicia social.

Por ejemplo, gracias a una aplicación podemos disponer de una amplia oferta de alojamientos a nivel global, ofertados —en parte— por personas como nosotras, pero que el resultado final de su (mal) uso genera una desertización de la población local. En este mismo sentido, la expansión de algunas herramientas, aprovechando —a menudo— vacíos legales, está provocando una precarización laboral creciente. Al mismo tiempo, aunque otras plataformas tecnológicas generan un impacto social positivo, no tienen una escala organizacional jerárquica (actuando como nuevos espacios de intermediación), tienen afán de lucro, se apropian de los datos o tienen un software privativo.

En esta escala de gradación cualitativa, Loomio logra la excelencia. El proyecto se gestó en 2011 a partir de la necesidad de agilizar la toma de decisiones colectivas por parte de los activistas del movimiento Occupy. Junto a emprendedores sociales de la red Enspiral, en 2012 formaron una cooperativa y lanzaron una versión beta de la herramienta. Gracias a una exitosa campaña de microdonaciones, recaudando 125.000 dólares, trabajaron en una nueva versión. Y, en 2015, consiguieron un nuevo fondo de capital ético que ha permitido que la plataforma tenga millones de usuarios y usuarias en todo el mundo.

Ben Knight, cofundador de Loomio en el Personal Democracy Forum 2014

A nivel funcional, Loomio permite que las personas vinculadas a un grupo puedan hacer sus propuestas, valorar su aceptación, debatirlas, organizar encuentros… En definitiva, todos aquellos aspectos que permiten un proceso de toma de decisiones horizontal y democrático.

Desde una visión holística de la tecnología, como instrumento de transformación social y política, el proyecto —surgido a partir de un movimiento social de base— tiene un grado de excelencia porque se configura a través de una cooperativa (es decir, afín a los criterios de justicia de la Economía Social y Solidaria), utilizando código abierto (disponible en GitHub) y promoviendo la democracia participativa.

Texto Alternativo

En resumen, Loomio representa todos aquellos aspectos que configuran la tecnopolítica desde su conceptualización más transformadora para la configuración de nuevos modelos de gobernanza. También puede ser una herramienta útil para organizaciones tradicionales (partidos políticos, sindicatos, universidades, Administraciones Públicas, medios de comunicación…) que deseen ‘desjerarquizar’ los procesos de toma de decisiones.

Si quieres conocer otras iniciativas en formato móvil sobre participación, puedes hacerlo en la categoría Activismo Político y Social en la appteca de apps4citizens, una plataforma que tiene por objetivo promover el uso de las aplicaciones como instrumento tecnológico al servicio de la ciudadanía, que funciona a través del compromiso social colectivo. Para saber más sobre el proyecto, entra en la web de apps4citizens y sigue nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

Publicado en: El Periódico, ‘Apps’ para el ciudadano comprometido, por Ricard Espelt (25.05.2017)