“…estaba previsto que la ciudad de los espejos (o espejismos) sería arrasada por el viento y desterrada de la memoria de los hombres en el instante en que Aureliano Babilonia acabara de descifrar los pergaminos, y que todo lo escrito en ellos era irrepetible desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra.” así termina Cien Años de Soledad. Un libro que ha pasado a la historia de la literatura, quizás de la misma forma en que la guerra que ha vivido Colombia pasará a la historia del siglo XX: creando una historia imposible de olvidar y con un final llamando a la esperanza para que, como la violencia, aquella “casa de los espejismos” que buscaba Aureliano no vuelva a tener lugar sobre la tierra.

Así como Gabriel García Márquez innovó con el uso de las palabras para construir la historia de los Buendía, el Proceso de Paz está innovando en el uso de la tecnología para facilitar el acceso a la información, el empoderamiento ciudadano y fomentar la participación en estos procesos que son complejos por naturaleza.

En este escenario, hay dos apps que, por como abordan el Proceso, pueden ser representativas de las posibilidades de esta innovación: una de ellas aplica el concepto de gamificación -aprender por medio del juego- y la otra, más formal en su presentación, está pensada para comunicar directamente y sin intermediarios a los 47 millones de colombianos y colombianas los acuerdos a los que han llegado el Gobierno y las FARC.

Paz a la Voz  es una aplicación promovida por el Ministerio TIC de Colombia y la Agencia de Colaboración de Estados Unidos (USAID, por sus siglas en inglés), con el apoyo de empresas privadas y la academia. Un elemento innovador de esta app es que ha sido desarrollada de la mano de niños y niñas que han sido víctimas de la guerra. Ellos manifiestan repetidamente sentir que su opinión no es tenida en cuenta. Por medio de esta app se busca darles a conocer que tienen el derecho a opinar y a ser escuchados sin importar su origen o región. En últimas, busca hacerlos partícipes en la construcción de un futuro diferente.

Esta app comienza creando un avatar que se puede personalizar por sexo, color de piel, región e, incluso, vestido típico, mostrando de esta forma la inmensa variedad cultural y racial que tiene el país. Una vez diseñado este avatar se han de pasar diferentes pruebas en torno a la importancia que tiene opinar y escuchar; luego se refuerza el mensaje con un corto vídeo en el mismo sentido. Paz a la voz es una app pensada y creada para niños, que se puede descargar de la web, pero que ya está incorporada en más de 80.000 tabletas que el gobierno nacional ha distribuido en colegios en todo el país; se espera que su impacto llegue a 125.000 niños y niñas de todo el territorio.

Mesa de Conversaciones es una app diseñada para comunicar de primera mano todos los acuerdos a los que se llega en la Mesa de Conversaciones de La Habana. Permite estar actualizado, casi en tiempo real, de todos los temas tratados en la Mesa. De esta forma se aporta transparencia sobre lo discutido y acordado por las comisiones negociadoras. Sin embargo, la tecnología no ha evitado que su lectura sea hecha de forma malintencionada aumentando la polarización en un proceso que, por su naturaleza, ha sido complejo.

Otro de los elementos relevantes de esta app es que permite enviar propuestas directamente a la Mesa para su evaluación. En el momento de consultar la app había más de 10.000 propuestas enviadas. Sin embargo, la consulta y seguimiento de esas propuestas, no resulta tan intuitivo como sí lo es en otras plataformas participativas como la del Ayuntamiento de Barcelona o de París.

Si bien la tecnología aún no ha permitido que textos de lectura compleja como los acuerdos para el fin de una guerra sean de fácil lectura, ni tampoco ha garantizado que la voz y la opinión de los niños sea realmente tenida en cuenta, no hay duda de que estos pequeños avances son importantes para la construcción de un nuevo país. Un país en el que, como en los orígenes de Macondo, todo será tan reciente que muchas cosas carecerán de nombre, y para mencionarlas habrá que señalarlas con el dedo. Un país donde la violencia ha marcado a tantas generaciones que, cuando no exista, descubriremos cosas que no sabíamos que existían.

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Autor: Oscar Mauricio Chamat. Bogotano de nacimiento, colombiano por adopción. Desde finales de los años 90 tratando de entender el fenómeno urbano en diferentes escalas: desde pequeñas ciudades en Colombia hasta escalas metropolitanas/regionales en Europa.  Radicado en Barcelona desde hace 14 años y con la suerte de seguir vinculado a Latinoamérica en lo profesional, personal y académico. Apasionado por la construcción de ciudades, el fenómeno urbano y sobre como mejorar la calidad de vida de las personas por medio de la tecnología.

Realizador de www.ciudadhub.com. Podcasts sobre ciudades, innovación y tecnología en Latinoamérica.