Era jueves, 21 de junio de 2018. Anochecía y Sarah Huckabee Sanders, la portavoz del gobierno norteamericano, se disponía a cenar junto a su marido y unos amigos en un pequeño restaurante de Lexington, Virginia. Ocupaban una mesa de ocho, de las veinticuatro plazas disponibles. La reserva no estaba a su nombre, pero los camareros la reconocieron rápidamente. Llamaron a Stephanie Wilkinson -su gerente- para saber qué hacer, mientras servían un aperitivo de queso a los comensales y preparaban el primer plato.

La gerente habló con sus camareros, sobre si se sentían cómodos o no con la presencia de la portavoz. No lo dudaron y dijeron que no, que sería mejor que la echara del local. Wilkinson salió al comedor y pidió a la portavoz que saliera un momento al patio. Allí le rogó que se marchara, ya que los camareros no estaban de acuerdo con sus políticas para los homosexuales y otras muchas acciones del Gobierno de Trump.

Al día siguiente, Sarah Huckabee Sanders lo explicaba en Twitter, generando una ola de insultos y de ataques reputacionales contra no sólo este restaurante, sino contra todos los que se llamaban de forma parecida. Unos días después, el propio Trump tuiteaba contra ellos, subiendo de nuevo el nivel de las críticas.

Este “ataque a la libertad política” dio la idea a Scott Wallace de crear una app para que los republicanos se pudieran sentir “seguros” al ir a cualquier local, sabiendo que nadie los trataría mal, incluso que podrían llevar la ya icónica gorra de “Make America Great Again” que hizo famoso a Trump.

63red Safe evita estos problemas. De hecho, hay otras personas que han tenido estos problemas en locales públicos. El último fue Dion Cini, a principios de este mes de marzo, expulsado de un bar de Nueva York por llevar la gorra. El objetivo de la app es que no les vuelva a suceder, ni a ellos ni a nadie que quiera ejercer su derecho a llevar símbolos republicanos o trumpistas.

Esta aplicación, “copiando” de modo básico a Yelp, sirve en principio para indicar locales donde no se tiene en cuenta a la política ni a la ideología, a la hora de servirte. Sin embargo, y como indica el propio fundador, está pensada específicamente para los conservadores.

En un momento en que existe cada vez más polarización política, Wallace ha entendido que hay un público potencialmente interesado en estas iniciativas. Personas que se reconocen como seguidores de Trump, y que se sienten bien estando junto a otros seguidores de Trump, generando una comunidad. Se trata más de eso que de sentirse insultados. Sea como sea, funciona y la app ha tenido éxito. Incluso Sarah Huckabee Sanders se la ha descargado ya para próximas cenas familiares.

Publicado en: El Periódico, “Apps” para el ciudadano comprometido por Xavier Peytibi (19.03.19)