La fuerte crisis social y económica que atravesó Argentina en 2001 puso de manifiesto un dato muy grave para el país: millones de argentinos pasan hambre.

A pesar de que el país es uno de los mayores productores de alimentos del mundo, se calcula que el 7,9% de los argentinos, alrededor de 3,5 millones, no pueden alimentarse adecuadamente o no tienen asegurado un plato de comida diario. Este dato se hace más grave al constatar que en el país se desperdician más de 16 millones de toneladas de comida al año.

Producto de esta situación, en 2004, el Congreso aprobó la Ley Donal (Régimen especial para la donación de alimentos), que fue recientemente modificada con polémica. La norma estipula que las empresas productoras de alimentos podrán donar el excedente que no logren comercializar, y que sea aptopara el consumo humano, a organizaciones civiles sin ánimo de lucro para que se encarguen de almacenarlo y distribuirlo en comedores comunitarios para quienes más lo necesiten.

Actualmente, en el país hay 16 bancos de alimentos, que cuentan con la ayuda de más de 12 mil voluntarios y ya han recuperado 12,2 millones de kilos de alimentos para 377 mil personas.

En julio de este año, el Banco de Alimentos de Buenos Aires ha lanzado una app propia para facilitar el circuito de donaciones y reparto de comida.

«Queremos que el proceso de donación sea más rápido y eficaz, evitando el paso de los alimentos por el depósito o que la organización que los recibe tenga que pasar a buscarlos», explicó Marisa Giráldez, directora de Banco de Alimentos Buenos Aires, el día del lanzamiento de la aplicación.

La app resume el proceso logístico en tres pasos:
1. La empresa donante hace una oferta.
2. Un comedor u organización social beneficiaria acepta la oferta.
3. Un voluntario del Banco de Alimentos retira la oferta y la lleva al lugar.

Todo es monitoreado desde el Banco de Alimentos de Buenos Aires, que rastrea los envíos gracias al sistema de geolocalización que activa la aplicación.

El objetivo es simplificar el trabajo de uno de los bancos de alimentos más importantes del país, que reparte comida a más de 1.000 organizaciones comunitarias en Capital Federal y en la provincia de Buenos Aires. También busca aumentar la cantidad de alimentos rescatados: mientras más rápido sea el proceso, más comida de corto vencimiento podrá aprovecharse.

Semanas atrás, veíamos el caso de TooGoodToGo, la app que busca reducir la comida que se tira a la basura, poniéndola al alcance de los compradores con un precio reducido. A diferencia de aquella aplicación, esta no es de uso abierto y solo los donantes, voluntarios y organizaciones sociales tienen acceso a la app; esto es para garantizar la calidad de la comida, el tiempo de entrega y que haya un compromiso real y verificado de quienes forman parte del proceso de distribución. Por el momento, solo está disponible para dispositivos Android.

Publicado en: El Periódico, “Apps” para el ciudadano comprometido por Lisandro Carrasco (02.10.19)